En resumen: Los gastos de explotación en Marruecos comprenden las compras de mercancías, los gastos de personal, los servicios exteriores y las dotaciones a amortizaciones. Se registran en las cuentas 61 a 65 del PCGE y son deducibles del IS si están justificados y vinculados a la explotación.
Artículo revisado por Salaheddine Yatim, experto contable diplomado y Managing Partner de Upsilon Consulting, con más de 17 años de experiencia en asesoramiento empresarial en Marruecos.
Los gastos de explotación corresponden a los gastos derivados de la actividad normal de la empresa. En el marco de la contabilidad marroquí, los gastos de explotación agrupan el conjunto de gastos corrientes en los que incurre una sociedad para asegurar su funcionamiento diario y generar ingresos.
En efecto, estos gastos constituyen los gastos admitidos en contabilidad. Representan gastos “económicamente justificados” por ser necesarios para la explotación de la empresa. A diferencia de los gastos financieros o los gastos no corrientes, los gastos de explotación están directamente vinculados al ciclo normal de producción, comercialización y administración de la empresa.
Según las disposiciones del artículo 10 del Código General de Impuestos (CGI), una empresa puede deducir de su resultado fiscal estos gastos de explotación bajo ciertas condiciones. Estas condiciones buscan garantizar que los gastos de explotación sean reales, justificados e incurridos en el interés directo de la explotación.
Tratamiento de los gastos de explotación en contabilidad
El Código General de Normalización Contable (CGNC) ha previsto las cuentas de la clase 6 para el registro de los gastos de explotación. Más concretamente, estos gastos de explotación se reparten en las cuentas 61 a 65 del Plan Contable General de Empresas (PCGE).
La correcta clasificación de los gastos según las reglas del plan contable es necesaria para evitar el riesgo de Rechazo de la contabilidad.
Clasificación en el PCGE (clase 61 a 65)
El plan contable marroquí organiza los gastos de explotación según la siguiente nomenclatura:
- Cuenta 611/612: Compras revendidas de mercancías y compras consumidas de materias y suministros
- Cuenta 613/614: Otros gastos externos (servicios exteriores)
- Cuenta 616: Impuestos y tasas
- Cuenta 617: Gastos de personal
- Cuenta 619: Dotaciones de explotación (amortizaciones y provisiones)
En efecto, cuando una empresa realiza gastos que:
- En primer lugar, se incurren en el marco de su actividad normal y habitual;
- En segundo lugar, tienen un carácter habitual y corriente;
- En tercer lugar, son imputables al ejercicio contable en cuestión;
- En cuarto lugar, corresponden a gastos efectivos y se sustentan en justificantes regulares;
La empresa debe contabilizarlos en las rúbricas apropiadas de la clase 6. En efecto, el plan contable marroquí prevé un código contable para cada categoría de estos gastos.
En cada cierre, el acumulado de estos gastos aparece en la “cuenta de resultados” llamada “cuenta de productos y gastos” (CPC). Se trata de uno de los cuadros obligatorios que se deben adjuntar a la declaración de resultado fiscal de cada fin de año.
Cuáles son los diferentes tipos de gastos de explotación
En primer lugar, las compras revendidas y consumidas (cuenta 611/612)
Se trata de las compras de mercancías realizadas en Marruecos o en importación con vistas a la reventa. En efecto, cuando la sociedad tiene una actividad de comercio, las mercancías que compra (así como los gastos de aproximación) deben figurar en su cuenta de resultados.
Por otra parte, las compras consumidas son aquellas que entran en el ciclo de fabricación de los productos, ya sea por incorporación, ya sea por desaparición con ocasión de su elaboración. Estas compras corresponden, por ejemplo, a las materias primas, embalajes y otros suministros consumibles.
Cabe señalar que la empresa debe corregir cada fin de año el valor de las compras por la variación de existencias. La variación de existencias es la diferencia entre las existencias iniciales al inicio del ejercicio y las existencias finales al cierre del ejercicio. Así, solo los bienes efectivamente revendidos o consumidos constituyen gastos del ejercicio contable en curso.
En segundo lugar, los otros gastos externos (cuenta 613/614)
Se trata de los gastos distintos de las compras, comúnmente denominados servicios exteriores. Incluyen, entre otros:
- Alquileres de locales o de materiales;
- Cánones de leasing;
- Reparaciones y mantenimientos;
- Gastos de seguros;
- Diversas suscripciones (teléfono, internet, software);
- Gastos bancarios;
- Honorarios profesionales (abogados, contadores, consultores);
- Gastos de transporte y desplazamiento;
- Gastos de publicidad y comunicación.
Estos gastos de explotación externos representan a menudo una parte significativa del total de gastos de explotación, especialmente en las empresas de servicios.
En tercer lugar, los impuestos y tasas (cuenta 616)
Se trata de los impuestos y tasas a cargo de la sociedad, con exclusión del Impuesto de Sociedades (IS), que constituye un gasto no corriente.
Los impuestos y tasas deducibles son, entre otros:
- En primer lugar, en materia de impuestos directos: la tasa de servicios comunales y el impuesto profesional;
- A continuación, en materia de impuestos indirectos: los derechos de aduana, los derechos de registro, los derechos de timbre, la tasa especial anual sobre vehículos automóviles (T.S.A.V.A.).
En cuarto lugar, los gastos de personal (cuenta 617)
La empresa debe registrar como gastos de explotación:
- Los gastos de personal y de mano de obra y las cargas sociales correspondientes (CNSS, AMO, CIMR);
- Incluidas las ayudas a la vivienda, las indemnizaciones de representación;
- Y las demás ventajas en dinero o en especie concedidas a los empleados de la sociedad.
Estos gastos están, en general, sujetos a cotizaciones sociales y a una retención en la fuente del IR. El conjunto de los gastos de mano de obra, incluidas las cargas sociales, son deducibles de la base de cálculo del Impuesto de Sociedades.
En quinto lugar, las dotaciones de explotación (cuenta 619)
Se trata de las dotaciones de explotación que comprenden:
- En primer lugar, las dotaciones a las amortizaciones sobre la duración de utilización de los activos fijos registrados en el activo;
- A continuación, las dotaciones a las provisiones por depreciación de activos y por riesgos y gastos.
Estos gastos de explotación forman parte integrante del resultado de explotación y son deducibles de la base del Impuesto de Sociedades, siempre que se respeten las condiciones de deducibilidad previstas por el CGI.
Condiciones de deducibilidad fiscal de los gastos de explotación
El artículo 10 del Código General de Impuestos establece las condiciones de deducibilidad de los gastos de explotación. Para que un gasto sea fiscalmente deducible, debe cumplir cuatro condiciones acumulativas:
- Ser incurrido en interés de la explotación: el gasto debe tener un vínculo directo con la actividad profesional de la empresa.
- Corresponder a un gasto efectivo: el gasto debe ser real y no ficticio, respaldado por justificantes probatorios (facturas, contratos, nóminas).
- Imputarse al ejercicio en curso: conforme al principio de devengo, cada gasto de explotación debe asignarse al ejercicio en el que se ha incurrido.
- Estar registrado en la contabilidad: el gasto debe constar en los registros contables de la empresa.
Gastos de explotación no deducibles
Ciertos gastos, aunque registrados en contabilidad, no son deducibles fiscalmente y deben ser objeto de una reintegración extracontable a través del cuadro de paso del resultado contable al resultado fiscal. Se trata, entre otros, de:
- Multas, sanciones y recargos de cualquier naturaleza;
- Gastos de carácter personal del dirigente sin relación con la explotación;
- Donativos y liberalidades que superen los topes autorizados;
- Gastos no justificados por documentos probatorios;
- La fracción de gastos de explotación que supere los límites reglamentarios (por ejemplo, regalos publicitarios superiores a 100 MAD IVA incluido por unidad).
Gastos fijos y gastos variables
Los gastos de explotación se reparten también entre gastos fijos y gastos variables, una distinción esencial para el análisis de gestión:
- Gastos fijos (o gastos de estructura): se mantienen estables independientemente del nivel de actividad. Ejemplos: alquileres, salarios fijos, amortizaciones, seguros.
- Gastos variables (o gastos operacionales): varían proporcionalmente al volumen de actividad. Ejemplos: compras de mercancías, materias primas, comisiones sobre ventas.
Esta distinción permite calcular el punto de equilibrio de la empresa, es decir, el nivel de facturación a partir del cual la empresa cubre el conjunto de sus gastos de explotación y comienza a generar beneficio.
Impacto en el resultado de explotación
El resultado de explotación se calcula como la diferencia entre los ingresos de explotación y los gastos de explotación. Este saldo intermedio de gestión es un indicador fundamental del rendimiento operativo de la empresa.
Un resultado de explotación positivo indica que la actividad corriente de la empresa es rentable, con independencia de las operaciones financieras y excepcionales.
Ratios de análisis de los gastos de explotación
Diversos ratios permiten analizar la eficiencia de la gestión de los gastos de explotación:
- Ratio gastos de explotación / cifra de negocios: mide la proporción de los ingresos absorbida por los gastos de explotación. Cuanto menor sea este ratio, más eficaz será la empresa en el control de sus costes.
- Ratio gastos de personal / cifra de negocios: evalúa el peso de la masa salarial en relación con el volumen de actividad.
- Ratio compras / cifra de negocios: refleja el margen bruto comercial o el margen sobre consumo de materias.
Estos ratios deben compararse con las medias sectoriales y seguirse en el tiempo para detectar cualquier desviación.
Estrategias de optimización de los gastos de explotación
El control de los gastos de explotación constituye una palanca esencial de competitividad. He aquí las principales estrategias de optimización:
- Renegociación de contratos con proveedores: obtener mejores condiciones de precio en compras y servicios exteriores.
- Optimización de la masa salarial: ajustar las plantillas a las necesidades reales, recurrir a la subcontratación para tareas no estratégicas.
- Digitalización de procesos: reducir los gastos de funcionamiento mediante la desmaterialización y la automatización.
- Planificación fiscal: asegurar la máxima deducibilidad de los gastos de explotación cumpliendo las condiciones del artículo 10 del CGI.
- Seguimiento presupuestario regular: implantar un control de gestión riguroso para anticipar y corregir las desviaciones.
Asientos contables de los principales gastos de explotación
El registro contable de los gastos de explotación sigue las normas del PCGE. He aquí los principales asientos:
- Compra de mercancías: Debe 6111 (Compras de mercancías) + Debe 34552 (IVA recuperable sobre gastos) / Haber 4411 (Proveedores)
- Alquiler: Debe 6131 (Alquileres y gastos locativos) / Haber 4411 (Proveedores)
- Salarios: Debe 6171 (Remuneraciones del personal) / Haber 4432 (Remuneraciones debidas al personal)
- Cargas sociales: Debe 6174 (Cargas sociales) / Haber 4441 (CNSS) + Haber 4443 (Cajas de jubilación)
- Dotación a las amortizaciones: Debe 6191 (DEA de inmovilizado) / Haber 28xx (Amortización del inmovilizado correspondiente)
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las condiciones para que un gasto de explotación sea deducible fiscalmente en Marruecos?
Un gasto de explotación debe cumplir cuatro condiciones acumulativas: ser incurrido en interés de la explotación, corresponder a un gasto efectivo respaldado por justificantes, estar imputado al ejercicio contable en curso y estar registrado en la contabilidad de la empresa conforme al PCGE.
¿Qué gastos de explotación no son deducibles del Impuesto de Sociedades?
No son deducibles las multas y sanciones, los gastos de carácter personal del dirigente, los donativos que superen los topes autorizados, los gastos sin justificantes probatorios y la fracción de gastos que supere los límites reglamentarios, como los regalos publicitarios superiores a 100 MAD IVA incluido por unidad.
¿Cuál es la diferencia entre gastos de explotación fijos y variables?
Los gastos de explotación fijos son aquellos que permanecen constantes independientemente del nivel de actividad de la empresa, como los alquileres (cuenta 6131), las dotaciones a las amortizaciones (cuenta 6191) o los seguros. Los gastos variables, en cambio, fluctúan en función del volumen de producción o de ventas, como las compras de mercancías (cuenta 6111) o determinados gastos de transporte. Esta distinción es fundamental para el control de gestión y el seguimiento presupuestario, ya que permite calcular el punto de equilibrio y anticipar el impacto de las variaciones de actividad sobre la rentabilidad de la empresa.
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